viernes, 31 de marzo de 2017

TREN DE LA CULTURA

 

Tren Popular de la Cultura

Virginia Vidal

 

 La Fundación Casa América Catalunya realizará las jornadas que, sobre el Tren Popular de la Cultura (Chile–1971), se celebrarán en Barcelona los días 29 y 30 de enero de 2009. El director general de esta entidad es Antoni Traveria y el encargado de gestión cultural, Francesc Monserrat. La admirable iniciativa de Casa América Catalunya amerita ser reconocida y emulada en nuestro país.

La determinación de ofrecer lo mejor del arte al pueblo se inscribía dentro de la innovación que marcó las cuatro campañas presidenciales de Salvador Allende. En las concentraciones participaban los mejores artistas de la época, como Inés Moreno, Víctor Jara, el Quilapayún. En la última, participaron los artistas plásticos y los pintores juveniles se destacaron a lo largo del país en las brigadas muralistas, como la “Ramona Parra” Tal propósito culminaría años más tarde cuando, como primera disposición presidencial, Salvador Allende dio curso a la iniciativa del Tren de la Cultura en el primer verano de su gobierno, en 1971.

El presidente José Manuel Balmaceda (1840-1891) con el propósito de modernizar, creó la más grande red de ferrocarriles de Chile conectando a los más apartados pueblos y dándole un nuevo impulso al país. Para Allende, los trenes eran un medio expedito de acercarse a los habitantes de este largo país y comunicarse directamente con ellos, es así como los usó en sus campañas (el Tren de la Libertad, en 1958), sobre todo en la última, donde el Tren de la Victoria llegó a apartados ramales congregando en mítines a millares de habitantes.

 El Tren Popular de la Cultura fue una iniciativa de difusión itinerante que trasladó por diversos puntos del país a medio centenar de entusiastas, en su mayoría artistas chilenos de diversas disciplinas: teatro, música, ballet y artes visuales. Han transcurrido los años y el lamentable olvido se ha ido tragando una admirable iniciativa de Salvador Allende, capaz de forjar un espacio imaginario maravilloso para el pueblo de Chile.

Esta actividad tan especial fue auspiciada por el Departamento de Cultura de la Presidencia, dirigido por el escritor Waldo Atías (1920-1978), con Felipe Ravinet y Arturo San Martín Bello y el encargado de relaciones Arnoldo Lattes (+), estos tres viajaron en el tren. También participó en su organización el artista Guillermo Núñez (1), que luego sería nombrado Director del Museo de Arte Contemporáneo. La iniciativa contó con el apoyo de los trabajadores de ferrocarriles: de maquinista a camareros trabajaron con amor y generosidad para el bienestar de la caravana. En ese mismo tiempo, Allende organizó también el Tren de la Salud con médicos y odontólogos que atenderían aun a los habitantes de los más apartados villorrios.

La empresa de Ferrocarriles del Estado y su director, Nahum Castro, que está en la línea, fortaleciendo todas las iniciativas como esta, que tienden a entregar un aporte cultural y de esparcimiento a los que muchas veces, por falta de medios, nunca han tenido oportunidad de saludar, ver, escuchar y aplaudir a un artista; entregó un tren completo, con coches de pasajeros, coches dormitorios, sumándose a esto la colaboración de la Cooperativa del Personal de los Coches Comedores, COTSEPTUR”, comunicaba el órgano oficial de FFCC, la revista “En Viaje” Nº 448, 02.1971 pp 11-12.

Yo fui la afortunada periodista que subió al Tren Popular de la Cultura para reportear su recorrido. Ése, con coches cama y comedor, fue nuestro hogar durante una semana completa.

El tren popular de la cultura partió el 15 de enero de 1971 desde la Estación Central hasta Puerto Montt. Gracias al envío del maestro Eulogio Dávalos, es posible apreciar el día de la partida del tren por una muy foto que publicó El País/ Aguilar en un libro titulado “Salvador Allende: una época en Blanco y Negro”, con relato de Alejandra Rojas. Se ve a Eulogio en la primera ventanilla, próximo a un trabajador de Ferrocarriles, a la derecha.

Llegamos a Puerto Montt, a mil km. de Santiago. Desde allí empezó la nutrida programación tanto en las ciudades como en ramales. Es así como retornando a la capital, en cada estación se congregaba una multitud que esperaba feliz  a los artistas. A los espectáculos y charlas se integraban los escritores, poetas, pintores, artistas de cada lugar. En muchos pueblos era la primera vez que se presentaba un espectáculo con artistas profesionales y una puesta en escena de gran calidad. No olvido cuando llegamos a Lebu. Nos esperaba casi toda la población con el alcalde a la cabeza. En ese poblado minero, la gente lloraba de emoción, porque no podían creer que los tomaran en cuenta, tan olvidados estaban. Lo mismo en Lota, donde muchos artistas hasta bajaron a los chiflones del carbón (las ancestrales creencias mineras nos impedían a las mujeres acercarnos).

Imposible recordar a todos los integrantes de la caravana, había actores como Pedro Villagra, María Eugenia Cavieres, Silvia Santelices, Sergio Buschman, Jorge Acevedo, conocido como el “Malo”, director de escena y ayudante de dirección del Teatro Experimental de la Universidad de Chile. Los estupendos bailarines del Ballet Popular Chileno (fundado por Patricio Bunster y Joan Turner) encabezados por Rayén Méndez (+), la coreógrafa y primera bailarina del Ballet Nacional, y Fernando Cortizo sobrecogieron a espectadores que nunca habían visto esta forma de la danza..

Dieron especial relieve a la gira, vestidos de etiqueta ofreciendo conciertos maravillosos en reductos mapuches o a la salida de las bocaminas, el concertista en guitarra maestro Eulogio Dávalos quien en ese tiempo formaba dúo con el argentino Miguel Ángel Cherubito. También iban otros dos argentinos: el pianista Omar Rivoira (+) yla actriz Norma Lahourcade.

 La muchachada corría a oír a cantantes como Julio Numhauser y Mario Salazar, del dúo “Amerindios”, activos colaboradores del Centro de Antropología Médico Social (2) dirigido por el Dr. Luis Weinstein; el joven cantautor Fernando (Nano) Acevedo, el dúo “Los Emigrantes” formado por Carlos Valladares Mejías y Enrique San Martín, cantaban junto a Rolando Alarcón. También tuvo destacado papel en esta iniciativa Arturo San Martín (+).

Era muy importante la participación del famoso y muy respetado mimo Enrique Noisvander (1928-1990), padre de la pantomima nacional, quien aprendió de Marcel Marceau el arte de la mímica, practicándolo entusiastamente con el poeta Enrique Lihn y más tarde enseñándoselo a Víctor Jara.
No faltaban destacados representantes de la farándula, admirados animadores de la noche santiaguina: los cómicos Guillermo Bruce y Sergio Feito que se sentían orgullosos de ofrecer interpretaciones humorísticas de calidad para alegrar a los espectadores sin recurrir al chiste “por debajo de la cintura”, como decía Feito.

La gente de teatro llegaba a cada villorrio o reducto y comenzaba a hablar con los lugareños, a informarse de los problemas más graves que los aquejaban; llegado el momento comenzaba la representación teatral y para sorpresa de los habitantes, los actores los interpretaban y hablaban de esas dificultades. Tal trabajo escénico producía un acercamiento impresionante y el asombro de los interpretados que hasta pensaban que los actores eran un poco brujos. Los tramoyistas del Teatro Municipal realizaban prodigios montando los escenarios callejeros y hasta unían dos camiones y hacían allí la tarima, escenario para más de alguna actuación.

El Conjunto Rauquen sigue activo con Ramón Andreu i Ricart; su director Adolfo Gutierrez falleció hace algunos años. Eulogio Dávalos recuerda que en el curso del recorrido salieron tres órganos de prensa: "El Cahuin", "La Pelela de Mimbre" y un vespertino que era el "Riel de Goma" de los compañeros ferroviarios. A medida que avanzaba el tren, se incorporaban artistas y escritores y no faltaban exposiciones de artistas plásticos locales y todos contribuían a enriquecer el dinámico programa.

En Valdivia, se reunieron los escritores congregados por el joven poeta Omar Lara (3), director de “Trilce”. Alfonso Alcalde (4) en Concepción se incorporó a la caravana no sin antes organizar el gran encuentro en casa del novelista Daniel Belmar quien, pese a su invalidez, armó una estupenda tertulia. También nos juntamos con el pintor Julio Escámez quien comenzaba su grandioso mural “Principio y fin” en la Municipalidad de Chillán (5). Meses después, Alfonso Alcalde fue invitado a trabajar en la Editorial Quimantú donde fundó la recordada colección “Nosotros los chilenos” con el historial de personajes populares e importantes sucesos de nuestra historia. 

El tren regresó el 16 de febrero a Rancagua, habiéndose cumplido un mes completo de intensa actividad artística en un vasto trecho de nuestro territorio.


(1) Guillermo Núñez, Premio Nacional de Arte, fue arrestado el 03.05.1974 y trasladado a la Academia de Guerra de la Aviación (AGA). El 09.10 fue dejado en libertad condicional. Trabajó con tesón y montó una exposición inaugurada el 19.03.75 en el Instituto Chileno Francés de Cultura de Santiago. Pudimos ver jaulas con rosas, trampas para ratones, parrillas, una reproducción de Guernica firmada por Núñez, telas desgarradas, panes atados, una corbata rayada de tres colores: azul, blanco y rojo, anudada y colgada al revés sobre una superficie acerada; cada jaula era un símbolo elocuente de lo que nos estaba pasando. A la mañana siguiente a primera hora fui a clases al Instituto y vi como los furgones policiales se llevaban toda la exposición. La DINA detuvo a Núñez (20.03.75), lo llevaron a Cuatro Álamos, luego a Villa Grimaldi. Desde la primera vez lo tuvieron con los ojos vendados, con el evidente propósito de dejarlo ciego. Lo trasladaron a Tres Álamos y luego a Puchuncaví, al campo de concentración Melinka, en la provincia de Valparaíso (éste fue uno de los balnearios populares para veraneo de familias de escasos recursos, construido por el gobierno de Allende). El 11 de julio lo mandaron a Tres Álamos con el Decreto de Abandono Obligado del País N° 791 del Ministerio del Interior. El 30,07.75 salió con destino a Francia. Doce años duró su exilio.

 (2) El Centro de Antropología Médico Social que coordinó el Dr. Luis Weintein funcionó desde el 68 hasta el 11 de septiembre del 73, cuando fue allanado, saqueado y víctima del robo de la documentación de largos años de trabajo cultural comunitario, por las cuatro fuerzas armadas. El objetivo central del Centro era ahondar en el contenido humano del quehacer médico, una especie de articulación entre antropología filosófica y salud pública, con una concepción integral de salud que desbordaba la medicina. El Dr.Weintein testimonia: “Llegó mucha gente a trabajar con nosotros, con el ímpetu del contexto de la reforma universitaria, primero, y luego de la Unidad Popular. Hacíamos peñas culturales, cursos de extensión, trabajo de formación pro participación y crítico del individualismo, el autoritarismo, el machismo y la cultura alcohólica. Mario Salazar y Julio Nunhauser estuvieron como dos años con nosotros, participando en todas las iniciativas del Programa”.

 (3) El poeta Omar Lara fue preso y luego expulsado del país. Vivió su exilio en Bucarest entre 1974 y 1981 (antes salió a Lima y luego a Madrid)

 (4) El poeta Alfonso Alcalde (1921-1992), autor de “Panorama ante nosotros” y de memorables narraciones, maestro del collage, sufrió el exilio en Rumania, Israel y otros lugares hasta que retornó al país. No pudo encontrar trabajo, quiso proseguir la publicación de “Nosotros los chilenos” y le cerraron todas las puertas. Se ahorcó el 5 de mayo de 1992.

(5) El grandioso mural de Julio Escámez en el Salón de Honor de la Municipalidad de Chillán fue destruido después del golpe de Estado de 1973, por orden de la autoridad militar. Primero, lo picaron, luego demolieron el muro, como se puede comprobar en esa sede edilicia. Exiliado en Costa Rica, ha realizado en ese país una gran labor artística como profesor de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Heredia, y asesor ad-honores del Ministerio de Cultura para la restauración y conservación de los monumentos nacionales, inclusive el Museo de Arte de Costa Rica. También se dedicó a las Artes Escenográficas. Destacan sus creaciones para la puesta en escena de obras teatrales de Cervantes, Shakespeare y Bocaccio y para el Ballet Nacional de Costa Rica.




En el Tren de la Cultura, también se incluyeron las obras seleccionadas del
Concurso Nacional De Serigrafía, el cual fue organizado desde la Secretaría de la Presidencia
de la República, dirigida por Hortensia Bussi de Allende. La edición serigráfica de las obras,
se exhibió en los lugares donde se organizaron eventos, en otras palabras, donde llegó el tren.

Los 30 artistas plásticos seleccionados, fueron los siguientes:
Roberto Matta, José Balmes, Gracia Barrios, Aníbal Ortizpozo, Ricardo Mesa, Francisco Brugnoli,
José Moreno, Luz Donoso, Helga Krebs, Guillermo Tejeda, Dino Di Rosa, Tatiana Álamos,
Fernando Undurraga, Jorge Barba, Martínez Santander, René Leal, Hugo Rivera, Mario Zapata,
Teresa Montiel, Carlos Donaire, Raúl Bustamante, Mauricio De la Carrera, Elsa Urzúa,
Isabel Roa, Francisco Sasso, y Agustín Olavarría.

Obra de Aníbal Ortizpozo, "PARA SUMAR Y CONSTRUIR" 
Serigrafía sobre papel. 54 x 65 cm 1971
 seleccionada del Concurso Nacional de Serigrafía
Esta obra fue concebida como un módulo que en su montaje y exhibición se puede
construir una multitud tan grande cuanto más gráficas se dispusieran.




EL GRITO DE LA SANGRE

Cantata Épica Mapuche
Ballet Folklórico Nacional - Departamento de Cultura y Publicaciones
Ministerio de Educación - Chile, 1965


Catálogo del evento en el siguiente enlace:


viernes, 16 de noviembre de 2012

El Museo de la Solidaridad, los artistas del mundo al gobierno popular de Chile.

MUSEO DE LA SOLIDARIDAD
Se inaugura el Museo de la Solidaridad, gigantesca colección de obras donadas por artistas nacionales y de todo el mundo, quienes reafirmaban su compromiso con el proceso vivido por el Pueblo Chileno en su construcción de un estado socialista.
En Marzo de 1971 se efec­tuó en San­tiago, un encuen­tro de inte­lec­tua­les que se llamó “Ope­ra­ción Ver­dad”. Entre otros, vinie­ron José María Moreno Gal­ván de España y Carlo Levi de Ita­lia. Es Moreno Gal­ván a quien se le ocu­rre crear un museo inter­na­cio­nal en apoyo al Gobierno que pre­si­día Sal­va­dor Allende.
Las obras, alcanzaron  a exhi­birse en dos opor­tu­ni­da­des, antes del golpe de Estado y la  segunda vez en 1973, en el Museo de Arte Contemporáneo y en el edificio de la UNCTAD (Edificio Diego Portales durante la dictadura, hoy Edificio Gabriela Mistral).
La colección de cerca de 500 obras que constituyen el Museo de Solidaridad con el Pueblo de Chile,  pinturas, grabados, esculturas, dibujos, tapices y  fotografías, son producto de la vocación soli­da­ria que
ins­piró a artis­tas de todo el mundo, quie­nes dona­ron sus obras, expre­sando de esta manera su apoyo al proyecto social y polí­tico que se desa­rro­llaba en Chile durante el gobierno de Sal­va­dor Allende. Este fac­tor es deter­mi­nante, y se tra­duce en una gran varie­dad de esti­los artís­ti­cos, dis­cur­sos esté­ti­cos y sopor­tes expre­si­vos, las que luego del golpe permanecieron ocultas a la mirada de los chilenos por más de 17 años. Actualmente estas piezas componen el Museo de la Solidaridad Salvador Allende.
Como parte de la recuperación de la memoria histórica se pueden leer las palabras de gratitud del “compañero presidente” a los artistas del mundo, además los textos e imágenes publicados en la Página de Arte dominical del periódico La Nación, en las fechas: 29/abril/1973, 

Prof. Aníbal Ortizpozo




PUBLICACIONES EN LA PRENSA:
Página dominical de Arte -Diario La Nación, Santiago Chile, 2 de julio1972


Carmen Waugh. Su pelea más dura por el patrimonio del MSSA.
En 1993 tomó la dirección del Museo de la Solidaridad y de la colección que reunió obras donadas por artistas como Frank Stella, Miró y Calder en respaldo a la Unidad Popular y luego para apoyar la vuelta a la democracia. El museo reabrió el 99 y ella dio su pelea más dura: lograr que la colección quedara en poder del Estado y no de la Fundación Allende. Esta sostenía que las obras donadas después de 1973 eran de la familia. Para Waugh, eran propiedad del pueblo chileno. En la disputa intervino incluso el ex Presidente Lagos. Waugh terminó peleada con Isabel Allende y Tencha Bussi.
“No es que yo desconfiara de ellas, pero ¿qué pasaría 50 años después, cuando los bisnietos trataran de vender las obras? Estas fueron donadas al pueblo de Chile y a nadie más”. Un día después de que Waugh lograra su cometido, el 5 de mayo de 2005, fue despedida. También rompió su amistad con Balmes, que la reemplazó en el museo. “El era la persona indicada, pero aceptó pa’ callao y eso me dolió. Eramos íntimos. Nunca más hablé con él ni volví al museo. Fue triste, porque para mí esto ha sido lo más importante que he hecho en la vida”, dice Waugh 



Transcripciones:


UNA MUESTRA DE SOLIDARIDAD

El Museo de la Solidaridad es una donación de los artistas del mundo al pueblo de Chile y su Gobierno, en la hora de su marcha al socialismo.
El pueblo de Chile y su Gobierno Popular, de acuerdo con la envergadura del compromiso contraído con los artistas donantes del mundo construyen en el Parque O’Higgins la sede del museo para albergar dignamente estas obras de arte, de inapreciable valor.
En tanto el museo definitivo sea habilitado, el Gobierno junto al Comité Internacional de Solidaridad Artística y la Facultad de Bellas Artes (Sede Oriente) de la Universidad de Chile, ha programado varias exposiciones parciales del patrimonio siempre creciente del museo, para ser exhibidas a lo largo de Chile durante el presente año.
La primera de ellas  se realiza por segunda vez en el Museo de Arte Contemporáneo de la U de Chile, incluyendo esta vez parte de las nuevas obras recibidas. Complementando esta exposición otra muestra del Museo de la Solidaridad, principalmente con obras del orden gráfico, va en la sala de Edificio de Cultura Gabriela Mistral.
Las obras que se exponen son parte de las donaciones de los artistas más importantes de nuestro tiempo al pueblo chileno como una muestra de adhesión al Programa de la Unidad Popular, al proceso que vive el pueblo chileno y su Gobierno.

LA CONTRIBUCION DE LOS ARTISTAS EXTRANJEROS

El maestro catalán Joan Miró, uno de los más grades artistas de este siglo, ha pintado un cuadro especialmente para este Museo. El conjunto de las obras recibidas tiene un gran valor material pero hay un valor que no se puede calcular en moneda alguna. Ese valor es el de la solidaridad con el pueblo chileno que construye una patria independiente. Ese valor es el de la confianza y la fe en nuestros trabajadores que seguirán adelante su proceso de construcción del socialismo.
"Sudario Testimonio" de Juan Carlos Cargnino,
artista argentino
Estas telas, esculturas, grabados y afiches son frutos de la imaginación y del talento del hombre contemporáneo. Color, líneas y volúmenes configuran la creación plástica del ser humano de hoy. En ellos está implícita la rebeldía, la angustia, la sed de justicia del hombre, pero también la esperanza de un mundo nuevo y mejor.
Una obra de arte no es una fotografía, cada obra aquí expuesta es la expresión artística del hombre de nuestro tiempo. Y Ud. al observarlas necesariamente no tiene por qué preguntarse qué significa tal o cual pintura. Porque la obra de arte entrega toda su significación estética y su contenido (mensaje) a quien se enfrenta a ella con la sensibilidad despierta. Y es labor de la educación que reciben nuestros niños en sus escuelas y nuestro pueblo en sus centros culturales la de despertar el interés por la creación de los trabajadores del arte, que no otra cosa son los artistas en una sociedad donde cada ser humano ocupe su debido y justo lugar. El artista es un trabajador más y el producto de su quehacer ya no es más una mercancía ni un adorno en una sociedad de consumo.
"Tres versiones" de Juan Carlos Distéfano, artista argentino.
El pincel, el buril o la soldadora son instrumentos. La tela, el papel o el metal son los materiales. La línea, el volumen y el calor conforman la obra de arte. Pero hay más instrumentos, materiales y obras, hoy se han transformado en armas que guiando, educando y luchando contribuyen a forjar el mundo de real justicia e igualdad a que todo ser humano tiene derecho.
Contribuyendo al proceso histórico que vive la humanidad el artista deja de ser esa especie de dorador de hogares acomodados para asumir su verdadera función social de educador, incentivador e intérprete de su pueblo.
El museo de la Solidaridad es pues un ejemplo vivo de la solidaridad de todos los pueblos del mundo con el pueblo de Chile, su gobierno y su proceso.     

Publicado en Página de Arte Diario La Nación, 29 de abril de 1973, Santiago de Chile.



Facsimilar de la publicación:
Fragmento de la Página de Arte, Diario La Nación, 29 abril 1973.

domingo, 2 de septiembre de 2012

La Poesía está en la Calle



LIBRO COMPLETO EN VERSIÓN DIGITAL
EN EL SIGUIENTE ENLACE:





Dibujos de Aníbal Ortizpozo. Realizados teniendo como soporte sus agendas personales 1977 - 1980

Página 02



Página 05

Página 08

Página 12

Página 18

Página 20